Etiquetas

Gay (17) porno (14) sexo (13) fotos (11) Videos (10) Boys (9) Cum (9) Tattoos (9) Big Cocks (8) Chicas (8) Pareja (8) WEBCAM (8) Amateur (7) Big Dick (7) Cock Photo (7) DVD (7) Descargar (7) Huge Cock (7) Online (7) Solteras (7) Buscando (6) DVD 'S (6) Lucas Entertainment (6) Photo Dick (6) Pollas (6) large penis (6) Bareback (5) Beard (5) Cam (5) Cock (5) Dick (5) ENORMES (5) Gays (5) Horny cock (5) cock extra size (5) Amigas (4) Amigos (4) Bears (4) Big Balls (4) Crooked (4) POLLAS GRANDES (4) Sexys (4) Straights (4) Transexuales (4) Uncut (4) Uncuts (4) Bare Adventures (3) Black Dick (3) Conecta (3) Curved cock (3) Hairy Men (3) PENIS BIG (3) Public cock (3) Shower (3) muéstrate (3) Accion (2) Alex Dick (2) Alphamales (2) Black (2) Boxer (2) College boy cock (2) Gym (2) HorseHung (2) Jimmy Fanz (2) Jockstrap (2) Lesbianas (2) Lucio Saints (2) Mike Lust (2) Mitchell Rock (2) Morenos (2) Paddy O’Brian (2) Piercing (2) Randy Blue (2) Roy Horny (2) Samuel Colt (2) Simon Archer (2) Sofa (2) Squirtz (2) daddy men cock (2) public nude (2) twink cock (2) young boy cock (2) Alejandro (1) Amateurcon (1) Antonio Aguilera (1) Anus (1) Aries (1) Banana (1) Bathroom (1) Butch Dixon (1) Cats (1) Chaos Men (1) Chris Fox (1) Chris Troy (1) Cigarette (1) Damien Crosse (1) Damien Dreik (1) Darius Ferdynand (1) David Wood (1) Dildo (1) English Lads (1) Feets (1) Fernando Torres (1) Fetish (1) Follan (1) FootWoody (1) Gregg Homme (1) Happy Birthday (1) Hunks (1) Jay Jonas (1) Jean Franko (1) Latinas (1) Latinos (1) Marty Marshall (1) Massage (1) Mis (1) Novia (1) Nude (1) Older men cock (1) Para (1) Personal trainers (1) Phil Fusco (1) Rafael Carreras (1) Sebastian Rossi (1) Sebastian Rossi • (1) Suit and tie (1) Tetas (1) Thick cock (1) Trios (1) Twinks (1) Underwear (1) Val Horner (1) Vecinas (1) Vídeos (1) Xavier (1) Yohann Banks (1) consoladores (1) de (1) desvirginar (1) hairy men cock (1) hombre (1) quito (1) small cocks (1) tio (1) transexulal (1) tu (1) virginidad (1) y (1)

Enviar por Correo

Cómete mi pepito de crema

Cómete mi pepito de crema


Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:42 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.

Pero la verdad, estaría bueno y tendría ya mi mano en su culo, pero no tenía ganas de complicarme, que estaba de vacaciones. Así que le largué. El pobre estaba ya empalmado, y un bulto muy prometedor engordaba sus pantalones, pero le cerré la puerta en las narices y me fui a pajearme tan a gusto, como antes de que me interrumpieran.
 

 


Volví a sacarme el rabo y a acariciarlo, mientras me sobaba el pecho con la otra mano. Empecé a pajearme con la izquierda. Me gusta así, como si fuera otra persona. Fui aumentando el ritmo, y acabé pasando a la derecha. Bombeé rápido, cada vez más, hasta que pensé que iba a explotar si no me corría. Agarré la sábana de la cama con la mano libre, y arqueé el cuerpo mientras gemía al correrme. Espesos chorros de lefa salpicaron mi vientre. Luego un par de ellos con más fuerza llegaron hasta mi cara, y unos cuantos más pringaron mi pecho.


 Alguna gota cayó sobre las sábanas, mientras yo acariciaba lentamente mi rabo, disfrutando de las últimas sensaciones del orgasmo con la lubricación extra del lefote caliente.

 
FIN

 

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:33 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.


No podía aguantar más, tenía que follarme a este chico guapo y tremendo. Así que le empotré contra la pared, le abrí las piernas y las levanté y se la metí. Golpeé mis caderas contra las suyas, metiendo la polla todo lo que podía, mientras observaba sus reacciones, su rostro y lo cachondos que nos estábamos poniendo.
 

 


 

Enseguida decidí pasar a otra postura, así que le agarré y le hice agacharse, tumbado boca arriba en el suelo. Estando así le levanté las piernas, quedando yo de pié frente a él.
 
 
Era una postura que siempre me había llamado la atención en las pelis porno, y pensé que como esta situación se parecía mucho a una, estaría bien probarla.
 

 

Su culo quedó apuntando hacia arriba. Él me miraba, pajeándose expectante, con el rabo muy duro. Tanto como el mío, que apuntaba directamente a su ojete. Flexioné un poco las rodillas y se la metí. Bien dentro, hasta el fondo. El camarero se mordió un labio y se puso algo colorado, mientras gemía. Mi polla quedó dentro del todo, solo con el vello púbico saliendo de su culo, y mis huevos colgando detrás. Empecé a meterla y sacarla, bombeando de arriba abajo, cada vez más rápido y fuerte, hasta acabar dando golpes contra sus nalgas.


 

Él gemía, igual que yo, mientras se pajeaba el rabo. Me ponía muy cachondo ver cómo me miraba, desde el suelo, mientras yo le perforaba bien el culo. Mi polla entraba y salía que daba gusto, dejándole el ano bien dilatado. Probé a meter a la vez un dedo, y comprobé que el camarero gemía más excitado aún.

Seguí follándole así, con el dedo y la polla, hasta que sus gemidos fueron creciendo y acabó por correrse. Su lefa, caliente, espesa y tremendamente abundante, le cayó, por la posición en que estaba, sobre el pecho y la cara. Le cubrió la mejilla y el pelo, y varios chorros le entraron en la boca, atragantándole.
 
 
Eso me puso cachondo de verdad, así que decidí cambiar de postura para follármelo de verdad. Bajé sus piernas y le di la vuelta, dejándole tumbado boca abajo en el suelo. Me tumbé encima y volví a insertar mi rabo.
 

 

Me lo follé sin contemplaciones, fuerte y rápido. A él le encantaba, y yo notaba el calor de su culo en mi rabo. Me lo follé cada vez con más fuerza, hasta que al fin me vine. Me corrí sin disminuir el ritmo, con un orgasmo impresionante. Los chorros de leche caían dentro de su culo, facilitando aún más la follada, y acabé por sacar la polla y soltar los últimos chorros sobre sus nalgas, tersas y firmes, redondas y deliciosas. Esparcí la lefa sobre ellas con mi rabo, y acabé tumbado sobre él, para reponerme.
 


 

Un rato después nos levantamos y vestimos. El camarero me miró sonriendo, conforme con su propina. Sí, seguro que para cenar volvería a llamar al servicio de habitaciones. Me había gustado bastante cómo atendían en este hotel…

FIN

 

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:33 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.


Otra vez de pié y apretados, volvimos a besarnos. Primero fuimos despacio, pero poco a poco la pasión fue aumentando.
 
 
Nos sobábamos y nos restregábamos el uno contra el otro, mientras nuestras pollas se frotaban entre sí como si lucharan.


 

 
Nos acariciábamos, nos masturbábamos, nos besábamos y nos comíamos los culos.
 

 

Estaba claro, era la hora de follar de verdad y reventar un culo.

 

Si quieres que el camarero te folle, pulsa aquí.     12

 

Si prefieres follarte al camarero, pulsa aquí.     13

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:32 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.


El ritmo llegó a ser tan frenético, me folló la boca tan fuerte, que tuve claro que tenía intención de correrse. No me importó: yo estaba tan caliente también que no hubiera podido aguantar más tiempo. Me pajeé mientras él me metía el pollón en la garganta sin piedad.

No disminuyó la intensidad ni siquiera cuando noté el primer chorro de lefa golpearme en la boca. Casi ni lo pude saborear. Iba tan fuerte que solo noté que estaba muy caliente y era abundante y espeso, antes de que bajara rápido directamente por mi garganta.
 
 
Traté de sacarme la polla de la boca, pero me tenía bien sujeta la cabeza. Bajó el ritmo de la follada, mientras se corría y yo levantaba la cara como podía para mirarle. Tenía la cabeza echada hacia atrás, gimiendo, y la lefa salía de su rabo como si fuera un grifo. Tenía la boca llena, a punto de atragantarme, cuando por fin pude escaparme. Agarrando su polla, la saqué de la boca, solo para que un chorro de leche saliera con fuerza y me diera en la cara, llenándome la mejilla, mientras tragaba toda la lefa que tenía en la boca.
 

 
Le pajeé y le lamí la polla, mientras él terminaba su corrida, y a la vez empecé a correrme yo, todavía con la imagen de esa polla frente a mí chorreando lefa desde su punta. Gemí, lleno de placer, por la follada de boca que había tenido, succionando las últimas gotas de ese rabazo digno de un dios, aferrado con la otra mano a su nalga y notando la leche atravesando mi polla y saliendo disparada, llenando sus piernas y el suelo, abundante y caliente. Un orgasmo intenso, acorde con lo caliente que me había puesto su nabo.
 

 

Por fin acabamos y nos quedamos a gusto. Le di las gracias por el estupendo servicio de habitaciones que tenía ese hotel, y le despedí pensando en que iba a pedir que la cena me la subieran también a la habitación.

FIN

 

Si quieres continuar y pasar a la follada, pulsa aquí.       11

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:32 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.


No pude más. Me corrí. Me corrí como un campeón, soltando litros de lefa. Grité, gemí de placer, mientras notaba el semen atravesando mi rabo, todavía chupado por el camarero.
 
 
El primer chorro, caliente, espeso y abundante, entró en su boca, y debió de bajarle por la garganta, de la fuerza que llevaba. Él reaccionó gimiendo y sacando mi polla de su boca, dejándola apoyada sobre su lengua, que seguía moviéndose debajo de mi rabo, y masturbándome con la mano.
 
 
 
 
 
 

Los chorros de leche se sucedieron. Estaba tan caliente que parecía que no iba a terminar nunca de correrme. Le golpeaban en la boca, abierta sobre mi rabo, y en la cara. Uno de los chorros, especialmente vigoroso, saltó sobre su mejilla y le pringó el pelo.
 

 
 
 
Mi corrida le puso tan cachondo que se agarró el nabo y se masturbó con fuerza. Enseguida se empezó a correr también, mientras las últimas gotas de mi lefa caían sobre su lengua y mejilla, y él las tragaba como si le fuera la vida en ello.
 

Volvió a chuparme el rabo, limpiándomelo, mientras yo gemía de gusto, y él se corría sobre mis piernas, arrodillado frente a mí.

Por fin acabamos y nos quedamos a gusto. Le di las gracias por el estupendo servicio de habitaciones que tenía ese hotel, y le despedí pensando en que iba a pedir que la cena me la subieran también a la habitación.

FIN


Si quieres continuar y pasar a la follada, pulsa aquí.       11

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:32 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.


Después me pidió que se la chupara. Me puse de rodillas frente a él, de pié pegado a la pared. Su pollón, largo, gordo y duro, apuntaba directamente a mi cara, como un misil que fuera a estallar contra mí. Los huevos le colgaban como a un toro, y automáticamente me agarré a ellos con una mano mientras me metía la punta de su rabo en la boca, apretando con los labios y lamiendo con la lengua.
 
 
Él gimió, y me agarró la cabeza para que tragara más. Fui metiéndola toda despacio, poco a poco, sintiendo cada centímetro bajando por mi esófago. Era tan gorda que me cortaba la respiración, y no hacía más que salivar.

 
Él resultó ser todo un machote, y manteniendo mi cabeza bien agarrada para que no pudiera apartarme, me folló la boca a saco. No puedo creer que ese rabazo entrara y saliera así de mi garganta. Pensando en su polla en mi boca la mía se puso más dura si cabe, y noté cómo unas gotas de líquido preseminal resbalaban por su punta.

Me folló la boca como quiso, hasta el fondo. Se la tragaba entera, llegando hasta su vientre y su vello púbico, notando sus cojones golpeándome con cada movimiento.
 




Le lamía los huevos, el abdomen y volvía a tragar polla, una y otra vez.

 
Él gemía, cada vez más caliente, y yo estaba poniéndome cada vez más, con esa tremenda follada de boca que me estaba dando.

 

 

Si quieres que se corra ya en tu cara y boca, pulsa aquí.     10

 

Si quieres ahora chupársela tú, pulsa aquí.      7

 

Si quieres pasar a la follada, pulsa aquí.     11

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:31 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.


Estaba tan cachondo que no podía más. Quería que ese dios se pusiera de rodillas de una vez y se tragara todo mi nabo. Así que le pedí que me la comiera un rato, mientras le podía una mano en el hombro y empujaba para que se agachara.

Se arrodilló junto a mí y me miró desde abajo. Sus ojazos clavados en los míos, con su cara junto a mi polla, me pusieron más caliente todavía.
 
 
Mi polla estaba realmente dura y tiesa, a punto para una buena mamada. Él me la agarró y me pajeó, mientras me comía los huevos. Enseguida me impacienté y llevé el rabo hasta su boca. Me gusta empezar despacio, pero estaba caliente y quería una mamada ya. Así que le agarré la cabeza y le follé la boca sin miramientos. Mi polla entraba y salía, haciendo un sonido de succión. Él dejaba escapar algún gemido, mientras tragaba rabo y se agarraba con las manos en mis piernas.


 
 
Al poco no me hizo falta agarrarle la cabeza: acompasó mis embistes y según yo metía la polla, él acercaba su cabeza, alejándola cuando la sacaba. Así entraba mucho más, y prácticamente la tragaba entera como un campeón, mientras yo aumentaba el ritmo frenéticamente.

El camarero tenía ya la cara colorada, y una lágrima le caía por la mejilla derecha. Joder, estaba siendo una mamada estupenda. Realmente sabía cómo chupar un rabo. Mi polla entraba y salía fácilmente, lubricada por la saliva, mientras sus labios se aferraban a ella y su lengua me acariciaba por debajo. Mis huevos le golpeaban la barbilla con cada embestida, y él enterraba su rostro en mi vello púbico, mientras yo le follaba la garganta a fondo.
 

 

 
Si quieres correrte ya, pulsa aquí.    9


 

Si quieres chupársela a él, pulsa aquí.   8

 

Si quieres pasar a la follada, pulsa aquí.     11

 

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:43 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.

 

Tenía el culo como una piedra, firme y prieto, y seguí manteniendo mi mano en él, hasta que el camarero puso la suya en mi cintura y me apretó contra él. Joder, notaba sus músculos pegados a mí. Nos besamos, mordiéndonos y ahogándonos. El tío besaba realmente bien, y no me cansaba de meterle la lengua, mientras notaba sus manos recorriendo mi cuerpo con urgencia, y las mías sobando su espalda y culazo.
 


 
Le arranqué la chaqueta y la camisa, descubriendo un pecho impresionante, musculoso y tremendo, con algo de vello entre los pectorales, y unos abdominales perfectamente definidos, con las líneas entre ellos marcadísimas. Cada vez que veo unos abdominales tan marcados siento ganas de rellenar los espacios con lefa, así que me puse cachondísimo.


 
Un pecho estupendo, que recorrí con mis ojos y mis manos, bajando hasta el lugar donde el vello púbico escapaba de su pantalón, formando una mata que invitaba a meter la mano y explorar lo que escondía debajo.


Nos sobamos el pecho mutuamente, y luego pasamos a desabrocharnos los pantalones. Mi polla saltó como un resorte, y me apreté contra él para frotarla contra su paquete. Él acabó de quitarse el pantalón, aunque seguía con los calzoncillos puestos, tipo slip, que apenas podían cubrir el rabazo que se adivinaba debajo. Le recorrí el torso con la boca, saboreando cada músculo, mordisqueando los calzoncillos. 
 

 

Le metí la mano debajo del calzoncillo y le sobé el culo, mientras seguíamos besándonos, con mi polla encerrada entre los dos y frotándose con la suya por encima del calzoncillo. Hasta que por fin se la saqué, quedando nuestras pollas juntas.
 


 

Si quieres que el camarero te chupe la polla, pulsa aquí.   

 

Si quieres chupársela tú, pulsa aquí.    

 

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:41 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.


Así que con la mano que tenía en su culo lo apreté contra mi cuerpo, y nuestros rostros quedaron a unos centímetros de distancia. Me acerqué despacio, rocé sus labios y me aparté otra vez. Entonces fue él quien se acercó, y nos besamos. Mordisqueé sus labios carnosos, y nuestras lenguas comenzaron a superponerse, frotarse y retorcerse.
 

 

Muy cachondo, empecé a besarle el cuello, mientras notaba sus manos en mi espalda y yo le estrujaba el culo. Me aparté lo justo para quitarle la chaqueta y la camisa, mientras él me sobaba el pecho.

Descubrí un torso como el que había imaginado al ver al chaval: fibrado, con unos pectorales sin vello y bien definidos, y unos abdominales perfectos. Acaricié su torso, puse las manos en su cintura y fui bajando la vista por su abdomen, llegando hasta sus pantalones e imaginando lo que escondían, siguiendo la fina línea de vello que iba desde su ombligo y se perdía más abajo, en una mata oculta por su pantalón entreabierto. 

 
Le mordisqueé los pezones mientras él, cachondo también, me empezaba a desabrochar el pantalón y a quitarme el calzoncillo, para liberar el rabo que había tenido duro y tremendamente tieso todo el tiempo.

 
Mientras, yo metí mi mano por debajo de su pantalón, sobando su culo, suave y terso. Sin poder aguantar más, y mientras me sacudía mi pantalón de los tobillos, le quité el suyo, aunque le dejé puestos los calzoncillos, tipo slip, que cubrían un bulto que parecía realmente bueno. Uffff!
 





Se la sobé sobre el calzoncillo. Estaba dura y firme, grande y recta. Utilicé la tela del calzoncillo para masturbarle, mientras le sobaba también el culo. Por fin no pude aguantar más sin descubrir ese tesoro, y le quité los calzoncillos. Su polla salió disparada, de dura que la tenía. Era como había supuesto: larga, gorda y firme. Un chaval afortunado, tanto como yo por disponer de ese pollón a mi antojo.

 
 



Si quieres que el chaval te chupe el rabo, pulsa aquí.   

 

Si quieres chupárselo tú, pulsa aquí.     

 

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:40 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.

 

El camarero era un tiarrón que me dejó sin aliento. Llevaba una chaqueta que marcaba sus pectorales musculosos, y las mangas debían de estar a punto de estallar. Buen culo, piernazas y un rostro atractivo, con barbita y unos ojazos de impresión. Traía unas bebidas, y yo no dejaba de mirar sus manos, grandes, fuertes. Las imaginaba ya por mi cuerpo mientras yo le sobaba a él.
 

 

Debió de darse cuenta de que estaba empalmado, porque me pareció que me miraba el paquete de reojo. Ah, otra vez, sí, seguro que me lo ha mirado.

Cuando acabó, se quedó esperando por la propina. Ya verás, machote, no te han dado una propina así en tu vida…


Me acerqué y le puse una mano en el culo. Sí, redondo y bien duro… ¿Qué? ¿Os parece un poco a saco? Bueno, pero es que esto es un relato, no la vida real. ¿Qué clase de relato sería si el camarero no me dejara ponerle la mano en el culo como si fuera lo más normal del mundo?
 


 
Así que le puse la mano en el culo, y el tío sonrió, pensando ya en la clase de propina que iba a tener.

 

Si quieres montártelo con el camarero, pulsa aquí.   

 

Si pasas del camarero, pulsa aquí.    

 

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:38 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.

 
El camarero era un chaval jovencito, el más guapo que había visto. Su primer empleo, supongo. ¡Qué gran idea los trabajos de verano! Imberbe, de bonita y tersa piel y facciones suaves. Unos ojos impresionantes y unos labios turgentes. Y todo eso sobre un cuerpo fibrado. Llevaba una chaqueta de dejaba imaginar sus pectorales definidos y sus abdominales, y seguro que tenía un culete suave y redondito.
 

 

El chaval dejó algo de beber, ni me fijé. Joder, cómo estaba. Debió de darse cuenta de que estaba empalmado, porque me pareció que me miraba el paquete de reojo. Ah, otra vez, sí, seguro que me lo ha mirado.


Cuando acabó, se quedó esperando por la propina. Ya verás, chaval, no te han dado una propina así en tu vida…

Me acerqué y le puse una mano en el culo. Sí, redondito… ¿Qué? ¿Os parece un poco a saco? Bueno, pero es que esto es un relato, no la vida real. ¿Qué clase de relato sería si el chaval no me dejara ponerle la mano en el culo como si fuera lo más normal del mundo?

Así que le puse la mano en el culo, y el chaval sonrió, pensando ya en la clase de propina que iba a tener.

 

Si quieres montártelo con el camarero, pulsa aquí.   

 

Si pasas del camarero, pulsa aquí.    

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:35 AM PDT


Esto es solo un relato. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
 
El verano es un agobio. Hace mucho calor. Así que ahí estaba yo, tirado en mi habitación del hotel, de vacaciones. Pensando que por lo que pagaba podrían poner un aire acondicionado mejor. Aunque puede que influyera también el pedazo pajote que me estaba haciendo. Eso siempre calienta…
 


 
Acababa de quitarme la camiseta cuando tocaron a la puerta. El servicio de habitaciones. Espero que traigan algo fresquito…

Pasé de volver a ponerme la camiseta para abrir la puerta. Bastante que me metí el rabo dentro del pantalón. No es que sirviera de mucho, se notaba el paquetón, pero bueno.

 

 

Dejé pasar al camarero. Joder, y yo pasando calor haciendo turismo por la ciudad cuando tenía ahí mismo el mejor monumento…

 

Si quieres que el camarero sea un chaval jovencito, pulsa aquí.  

 

Si prefieres un hombre cachas hecho y derecho, pulsa aquí.   

 

Relato: Elige tu propio polvo

Posted: 20 Aug 2014 07:34 AM PDT



Esto es parte de un relato, si quieres comenzar por el principio, pulsa aquí.


El camarero me agarró y me empotró contra la pared, de espaldas a él. Apretó su cuerpo contra el mío, y notaba los músculos de su pectoral en la espalda, mientras me agarraba y me besaba el cuello. Su polla rozaba mi culo, y empezó a frotarla de un lado a otro. Luego se apartó un poco y se la agarró, y empezó a golpearme las nalgas con el rabazo.
 

 

Me puso la otra mano entre el cuello y el hombro y me empujó hacia abajo, con lo que quedé un poco agachado, con el culo hacia fuera. Apuntó y me la metió. Sentí perfectamente cómo esa polla gorda y larga entraba por mi culo, dilatándolo y agrandándolo para poder penetrar. Notaba cómo se abría paso dentro de mí, llegando a mis entrañas.


 

 
Él volvió a besarme el cuello, mientras ponía las manos en la cadera y empezaba a bombear. Yo me aferraba a la pared para aguantar ese rabo enorme, pero sin ningún deseo de pedirle que parara.

 
Me folló fuerte, destrozándome con su polla, dentro y fuera, dentro y fuera, notando el roza caliente en mi culo, y sus huevos balanceándose al compás, cada vez que empujaba en sus embestidas. Yo tenía la polla durísima, y me pajeaba disfrutando de ese rabazo en mi culo.
 

 

La sacó del todo y la volvió a meter, fuerte, llegando hasta el fondo, varias veces. Y luego me agarró y me tumbó boca arriba en el suelo. Me levantó las piernas y me folló otra vez. Mi culo ya se había adaptado a ese pollón, y lo estaba disfrutando realmente, mientras miraba los gestos de su cara, que me indicaban que a él también le encantaba mi culo.
 

 

Fue una follada gloriosa, que fue cada vez a más, hasta que me folló tan rápido y fuerte que no lo podía creer. No pude aguantar y me corrí. La lefa salió disparada de mi rabo, llenándome el vientre y llegando hasta mi pecho, mientras él seguía taladrándome, más excitado aún si eso era posible.
 
 
Notaba su rabo más gordo que nunca entrando y saliendo de mi culo, hasta que por fin lanzó un gemido gutural y se corrió. Noté la lefa llenando mi culo, caliente, lubricando las acometidas que todavía me lanzaba con su polla. Poco a poco, mientras la lefa chorreaba por mi pierna, fue deteniendo la follada, y quedó sobre mí, exhausto. Los dos bastante satisfechos.
 

 

 
Nos limpiamos y nos vestimos, aunque a ambos se nos notaba un buen bulto todavía en la entrepierna. El camarero me miró sonriendo, conforme con su propina. Sí, seguro que para cenar volvería a llamar al servicio de habitaciones. Me había gustado bastante cómo atendían en este hotel…

FIN